Sin nombre, ni consuelo.
¿Dónde quedó la belleza?
¿La alegría al despertar?
Ahogadas en penas y angustias,
Destrozadas por tragedias,
Humilladas por una incertidumbre traidora.
¿Valdrá la pena caminar?
¿Qué mas da?
¡No hay nada que encontrar!
La soledad me acompaña,
El sonido del silencio me resguarda.
En mis manos yace el destino,
Un destino que no vale la pena forjar.
-J
Nota: Chicos, pueden comentar.